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Pareja, sexualidad y reconstrucción familiar

248 NOELIAPodemos observar que cuando nos situamos en nuestro Estado Adulto y tomamos a nuestros padres por igual, el orden se instaura en todas las áreas de nuestra vida (salud, pareja, sexualidad, economía, realización profesional, etc.) y fluimos totalmente. Siempre que abordamos este proceso de sanación y de crecimiento personal, observamos cómo desparecen los bloqueos y los conflictos, las carencias son prácticamente inexistentes y deja de ser necesario tomar decisiones, ya que al fluir, la vida nos trae todo aquello que necesitamos para prosperar en todos los ámbitos.

El psiquiatra Eric Berne (1910-1970), se dio cuenta de que nuestra personalidad está conformada por tres “Yoes” o Estados:

  1. Estado Niño: vive en el pasado anclado e impregnado de los conflictos y traumas sin resolver de su infancia. Vive en un perpetuo estado de victimismo.
  2. Estado Padre: anclado también en el pasado. En este caso, imita a las personas mayores de su infancia (padres, hermanos, tíos, abuelos, profesores, etc.) para resolver situaciones que le causan malestar. Así, imita su forma de hablar, tono y manera de hacer las cosas. Por otro lado, se considera superior a los demás y emite juicios, críticas y mandatos negativos, lo que termina por causarle un gran daño a él/ella y a los demás.
  3. Estado Adulto: se trata de una persona reconciliada con su infancia (“Digo sí a mi infancia tal y como fue y sigo con mi vida en el presente”). No juzga ni critica. Ve a todos por igual. Toma acción para resolver cualquier situación sin imitar a nadie.

Los bloqueos que vivimos en las diferentes áreas de nuestra vida son consecuencia de permanecer aún en un Estado Niño, reclamando a nuestros padres lo que no pudieron darnos, o en un Estado Padre, que juzga y critica, considerándose superior a los demás.

Las personas cuya personalidad está más marcada por el Estado Niño atraen a su opuesto en el ámbito de la pareja, es decir, al Estado Padre. La persona en Estado Niño busca, de manera inconsciente, a un papá o una mamá que satisfagan todas sus carencias y su victimismo infantil. Por su parte, una persona en Estado Padre, atrae a su opuesto también, es decir, a alguien en Estado Niño, a quien va a hacer pagar por todo el sufrimiento que le ocasionaron sus padres durante la infancia. Las personas en Estado Padre también pueden atraer a personas en este mismo Estado, con lo que la guerra está más que servida. En estos tres casos, las relaciones son siempre un caos, el sufrimiento acaba por apoderarse de ellas, así como la sensación de victimismo, derrota y fracaso.

Solamente desde nuestro Estado Adulto podemos asegurar el éxito de todas nuestras relaciones, ya sea con la pareja, padres, amigos, compañeros de trabajo, etc., puesto que es el único Estado que se encuentra conectado con la vida, con el momento presente, con la energía potenciadora, es decir, con el campo cuántico de las infinitas posibilidades.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.En el Estado Adulto, sólo se vive el MOMENTO PRESENTE. Se deja atrás el victimismo infantil y las ganas de venganza por lo que nuestros padres hicieron con nosotros de pequeños quienes, además, lo hicieron de la mejor manera que pudieron y de la manera en que el árbol familiar les permitió. La inmensa mayoría de las personas están, o bien en su Estado Niño, o bien en su Estado Padre. Intentan reconstruir su vida sentimental una y otra vez y, sin embargo, fracasan estrepitosamente. A menudo, repiten el mismo patrón de pareja sin saber por qué, tienen dificultades con los hijos de su nueva pareja, con la expareja, con sus propios hijos, con otros miembros de la propia familia o de la familia de la nueva pareja, etc.

¿Qué implica tomar a los padres?

Tomar a la madre es esencial para tener buena relación con la maternidad y llegar al amor en nuestras relaciones de pareja, además de para tener una economía próspera, disfrutar de una buena salud física y tener confianza en la vida. Por su parte, tomar al padre es esencial para tener salud mental, trabajo y realización profesional, materializar proyectos, relacionarnos en sociedad y sentir que pertenecemos. Tomar al padre y la madre juntos, como una unidad, es esencial para acercarnos al éxito en las diferentes áreas de nuestra vida (salud, pareja, economía y realización profesional).

Tomar: aceptar a nuestros padres tal y como son, sin pretender cambiarlos. Dar gracias por habernos dado la vida.

A través del curso Pareja, sexualidad y reconstrucción familiar, podrás dar pasos en la sanación de la relación de pareja, el ámbito de la sexualidad y otros. Este curso también está dirigido a todas aquellas personas que estén ahora sin pareja pero que deseen reconstruir su vida, para que puedan hacerlo con plenas garantías de éxito.

Noelia Martínez Mesones

Psicóloga Transpersonal, Naturópata, Coach de vida, creadora del método CREATUVIDA©, Constelaciones Familiares, Hipnosis, Barras de Access, Coherencia cardiaca, Carta Maya, Numerología.

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