Buscar

DANIEL GABARRÓ

DANIEL GABARRO FOTOREFLEXIONES PARA EL DESPERTAR
Imparte formaciones para empresas, administraciones y organizaciones que quieren adaptarse al nuevo paradigma: los viejos tiempos no volverán y es imprescindible abrirse a la nueva realidad que ahora se está imponiendo. También cursos para personas interesadas en su crecimiento personal y despertar espiritual, en la línea de Antonio Blay y Anthony de Mello. Profesionalmente es empresario, escritor, conferenciante, formador, diplomado en dirección y organización de empresas, maestro, psicopedagogo, licenciado en humanidades, diplomado en dirección y organización de empresas, experto en PNL y exprofesor de la Universitat Ramon Llull y de la Universitat de Lleida.

facebook  www

7 pasos para alcanzar la felicidad

236 DANIELEl viaje más importante que podemos hacer es hacia uno mismo/a.

Desde mi experiencia, para transitar este camino, es fundamental seguir una serie de pasos de forma ordenada. Sino, es imposible avanzar. ¿Cuáles son estos pasos?

PASO 1: Verificar que no mandamos en nuestra vida

En primer lugar, tenemos que darnos cuenta de algo evidente, pero que a la mayoría nos pasa desapercibido: no mandamos en nuestra vida tanto como creemos.

Por ejemplo, cuando nos enfadamos o nos preocupamos, el enfado y la preocupación surgen en cuestión de segundos. Nosotros no hemos decidido vivir eso de forma voluntaria, sino que aparece de repente, como la lava de un volcán. Lo mismo suele ocurrir cuando una acción no tiene el resultado que esperábamos. Nosotros no escogemos conscientemente sentirnos mal, sucede en contra de nuestra voluntad.

Todo eso ocurre porque somos víctimas de un automatismo, de una programación: no tenemos un ego... ¡el ego nos tiene a nosotros! No mandamos en nuestra vida.

PASO 2:  Descubrir las creencias que nos limitan

Además de lo anterior, antes de empezar será imprescindible descubrir las creencias que nos boicotean cualquier trabajo interior. Se trata de una serie de límites mentales, que residen en el inconsciente y que nos impiden avanzar en este proceso de autoconocimiento.

Son creencias del tipo: “no seas egoísta, piensa primero en los demás”, “soy bueno/a cuando sufro por alguien“, “el otro me tiene que hacer feliz”, etc.

PASO 3:  Observar al Ego que nos atrapa

Tras lo anterior (y solo tras haberlo hecho, o no avanzaremos) hay que observar a este mecanismo o ego que nos posee y que, hasta ahora, había pasado totalmente desapercibido.

Por lo tanto, el tercer paso implica tener herramientas concretas, útiles y prácticas para observar aquel que manda en nuestra vida, al personaje o ego que nos ha usurpado el poder. En esta etapa, solo observamos y no hacemos ningún cambio: el mismo deseo de cambio suele ser una parte más del ego a observar... ¡y eso suele pasar desapercibido a mucha gente!

PASO 4: Diagnóstico

Si en el paso anterior hemos observado nuestro mecanismo, ahora será fundamental ordenar las informaciones que hemos obtenido en un diagnóstico.

¿Por qué?

No es lo mismo tener dolor de cabeza, que haberse roto una pierna o tener una insuficiencia renal. En todos los casos podemos sentirnos enfermos, pero el diagnóstico será totalmente distinto; es decir, no existe una única enfermedad ni una única medicina que lo cure todo.

Sin un diagnóstico concreto, ¿cómo sabríamos qué necesitamos para reequilibrar nuestra vida?

PASO 5: Escoger y aplicar las medicinas que van a reequilibrarnos

Metafóricamente, podemos decir que cada persona tiene tres grandes capacidades: la capacidad de comprensión, la capacidad de amor y la capacidad de acción. Cuando cada una de estas capacidades se expresa de forma equilibrada, gozamos de una vida plena y feliz.

Sin embargo, cuando alguna de ellas no se ha desarrollado lo suficiente o lo ha hecho en exceso, empiezan a surgir las dificultades y los desequilibrios.

El hecho de haber realizado un diagnóstico previo, nos permitirá aplicar las medicinas adecuadas para reequilibrarnos en cada una de estas tres capacidades.

PASO 6: Limpieza de los traumas del inconsciente

Una vez iniciado el proceso de reequilibrio de nuestros tres centros, merecerá la pena ir hacia atrás en nuestra historia, para localizar aquellas situaciones o momentos que quedaron grabados en nuestro inconsciente, generando así una serie de traumas.

En esta etapa se abre una gran oportunidad para recuperar esas capacidades y multiplicarlas. ¿Cómo? Liberando de ellas los traumas que nos retienen una gran cantidad de energía y, a la vez, descubriendo muchas de sus posibilidades que, hasta el momento, habían quedado sepultadas bajo el peso de la programación que nos atrapaba.

PASO 7: Descubrir y vivir desde la Esencia

Tras lo anterior ya podemos empezar a conectar, de forma estable, con nuestra Esencia. Ahora podemos conectar con la Vida, con nuestra Realidad profunda. Antes era imposible. Pero para hacerlo hay una serie de instrucciones concretas que hay que conocer. No basta con la buena voluntad.

En esta última etapa, empezamos a tener una vivencia de verdadera comunión con la totalidad, una vivencia de unidad, una vivencia de amor, una vivencia de comprensión, de entender que todo tiene un sentido y una dirección y, a la vez, una vivencia de formar parte de un universo. Naturalmente, también esta vivencia se va abriendo paso en nosotros gradualmente, pero tiene un sabor tan auténtico y tan real, que lo transforma todo.

ESCOGER LA RUTA ADECUADA

Hoy en día, existen muchos caminos de autoconocimiento. Te animo a implicarte en uno, que despierte tu confianza y de la mano de alguien que lo haya recorrido antes para no perderte en las distintas etapas.

Para saber cuáles son, puedes descargarte gratuitamente el e-book donde explico estos pasos y los peligros a evitar: www.danielgabarro.com/verdemente

También, puedes echar un ojo a Aula Interior (www.aulainterior.com): un curso profundo de autoconocimiento de un año entero para quienes quieren una transformación profunda y real.

El primer módulo es gratuito: seguro que te inspira.

En todo caso recuerda: lo más importante eres tú. Actúa. Invierte en ti. Transforma tu vida.

 

¿Cortas la abundancia en tu vida?

235 ILUS DANIEL webIdeas para empezar a fluir con el dinero
Muchas personas creen que el dinero no es importante. Pero sin dinero, ¿cómo pagaríamos la luz de nuestra casa?, ¿cómo pagaríamos la comida que nos alimenta?, ¿cómo cubriríamos, en definitiva, nuestras necesidades básicas?
¿SE PUEDE TENER DINERO Y SER BUENA PERSONA?
El dinero es un tema que está en todas partes.
Sin embargo, muchos de nosotros no tenemos una buena relación con él. Pensamos que es sucio, pecaminoso… Creemos, erróneamente, que ser rico es malo y ser pobre es lo correcto. Se trata de algo muy habitual en los ambientes de trabajo interior y espirituales.
Cuando miro hacia atrás, recuerdo a mi padre diciéndome: “nadie se hace rico trabajando”. Esta frase muestra claramente lo que comentaba: las personas ricas son malas, porque han conseguido el dinero de una forma mala. Por lo tanto, si uno quiere ser buena persona, no debe poseer mucho dinero.
Pero eso no es así.
TENER O NO TENER: ESA ES LA CUESTIÓN
Vamos a la clave del asunto: ¿por qué pensamos que tenemos la obligación, o el deber, de ser pobres?
Seguramente, porque hemos entendido mal lo que nos han explicado durante años y que se plasma perfectamente en la siguiente creencia: benditos los pobres, porque de ellos será el Reino de los Cielos.
Asociar la riqueza que se menciona en los textos místicos con la riqueza monetaria es erróneo. Personalmente, creo que cuando el evangelio habla de pobreza, habla de vivir sin ataduras. El auténtico pobre del evangelio es aquel que no tiene ego y, como consecuencia, es absolutamente libre.
La persona que cree tener mucho, está atada a sus posesiones. Por el contrario, la persona que se reconoce como pobre sabe que no tiene nada, pero que puede acceder a todo. Sabe que puede disfrutar del Universo y que, por tanto, es infinitamente rico.
LA VERDADERA FUNCIÓN DEL DINERO
Antonio Blay afirmaba, en esta línea, que existe una mentalidad material o materialista, y una mentalidad espiritual.
¿Cuál es la mentalidad materialista?
Aquella mentalidad que pone todo el centro de atención en lo físico, en el dinero. Por lo tanto, toda la Vida se reduce a ese espacio.
¿Y cuál es la mentalidad espiritual?
La que percibe que hay algo más allá de lo que vemos, de lo que tocamos… y centra su vida en ella, pues es inmutable y eterno. De hecho, lo realmente existente es la energía, la inteligencia y el amor en continua expresión. En realidad, lo físico solo es una expresión de esa realidad infinita y divina.
Más allá de la mentalidad, el dinero también es algo simbólico y útil: nos ayuda a comprar cosas, a dar forma a ideas, a generar proyectos… es como la sangre que permite que el fluir social continúe.
La función del dinero no es, por lo tanto, ser guardado sino apoyarnos en él para construir. El dinero es un instrumento, ¡aprovechémoslo!
No caigamos en los errores de retenerlo, temerlo o limitarlo, ya que la abundancia es un ciclo que no debe ser interrumpido.
¿Qué debemos aportar, entonces, para fluir con este ciclo? Nuestros valores.
APORTAR NUESTROS VALORES
Tenemos que centrarnos en aquello valioso que reside en nuestro interior y aportarlo al mundo. Precisamente cuando hacemos eso, se nos abre la puerta de la abundancia. En cambio, al limitar nuestros valores, cerramos la puerta a la abundancia.
Recordad que un valor debe ser considerado valioso tanto para quien lo da, como para quien lo recibe. Si eso no sucede, no es un valor, sino una creencia.
Cuando uno se enfoca en expresar sus valores al máximo sabiendo que estos surgen de una fuente superior al yo personal, se une al origen, a la fuente, a ese lugar de donde surge la abundancia y esta se genera de forma natural.
RETOS PARA FLUIR CON LA ABUNDANCIA
Este mes, te invito a hacer dos prácticas muy sencillas para fluir con este ciclo de abundancia.
Por un lado, cuando pagues algo, hazlo con gozo y agradecimiento. Piensa a quién o a qué estás apoyando con tu dinero: un proyecto, un producto, un negocio, un emprendedor… En este caso, también puedes ir un paso más allá y visualizar si lo que compras es lo suficientemente ético para ti o si existen alternativas más válidas.
Por otro, si alguien te invita, dí que sí. No te niegues a que te inviten a un café, a que te inviten a comer… De este modo, no cortas el ciclo de la abundancia, sino que te sumas a él: igual que estamos centrados en dar, también debemos estar abiertos a recibir.
Para terminar, en www.danielgabarro.com/verdemente encontrarás el libro 5 valores para crear riqueza. Un libro breve para saber cómo generar riqueza en nuestras vidas.
¿Te unes a este ciclo?

¿cómo limpiar la mente de pensamientos basura?

234 ILUS DANIEL w

Herramientas concretas para cada nivel de conciencia
Pensar es un acto sencillo. Lo corrobora el hecho de que cada día tenemos alrededor de unos 60.000 pensamientos. Lo hacemos a todas horas, en todo momento.
Sin embargo, la gran mayoría de lo que pensamos, por no decir el 90%, no nos es útil. ¿Cómo podemos cambiar esta inercia?
SABER QUÉ ES UN PENSAMIENTO
Antes de empezar, quizás deberíamos preguntarnos: ¿qué es un pensamiento?
Para mí es una información ordenada sobre algo. Es decir, es una información subjetiva y ordenada sobre un aspecto de la realidad. Es la manera como yo ordeno mi espacio psíquico.
Ese orden no es algo físico. Tampoco es emocional. Es la interpretación que yo hago de lo físico, de lo emocional, de toda la realidad… Todo ello me proporciona un mapa ordenado de la realidad, una estructura a mi psique.
En esta información, no importa que aquello que pensemos subjetivamente sea cierto o falso. Por ejemplo, yo puedo tener un pensamiento que afirme que las hadas y los unicornios existen y cabalgan juntos por el parque del Retiro de Madrid los lunes pares por la mañana. No importa que sea cierto o no: ordena mi mundo de una forma determinada.
A la vez, que algo sea falso, no me salva de sus consecuencias. Cuando yo pienso el mundo desde un punto de vista determinado, eso implica una serie de consecuencias que debo asumir: ¡los lunes por la mañana buscaré unicornios en el retiro!
DISTINGUIR UN PENSAMIENTO BASURA
Este tipo de pensamientos, no cesan así como así.
Del mismo modo que el corazón no puede dejar de latir, la mente no puede detenerse. Si la mente está hecha para manejar pensamientos, es lógico que no pueda hacer otra tarea distinta. Naturalmente que podemos situarnos detrás de la mente en estado meditativo, pero eso no quita que la mente concreta siga estando activa y su única forma de trabajar sea a través de pensamientos.
Por eso, es tan importante saber distinguir los pensamientos basura, de los que no lo son. Un pensamiento es basura cuando se cumplen, como mínimo, dos características: por un lado, es falso; por otro, es pegajoso o lapa, es decir, no nos lo podemos quitar de encima.
Entonces, ¿está todo perdido?
CONVERTIR LOS PENSAMIENTOS EN ABONO
No. Existen diversas técnicas para convertir los pensamientos en abono según nuestro nivel de conciencia. Según estemos en un nivel u otro, necesitaremos unas técnicas concretas u otras.
El primer nivel es el de la mecanicidad total. En este nivel, la persona todavía no tiene consciencia, se deja llevar por la inercia. No hay un verdadero “yo” que viva esa vida. Desafortunadamente, en este nivel de conciencia no hay nada que hacer. Básicamente, porque en este nivel sufrimos inevitablemente y culpamos a los demás de nuestro sufrimiento. Como no asumimos nuestro rol, todavía no podemos aprender. Como culpamos a los demás, todavía no buscamos ningún “Yo” que esté más allá de la mecanicidad.
El segundo nivel es el de la mecanicidad parcial. Aquí empezamos a desempeñar un cierto trabajo interior que nos permite dar unos pequeños pasos hacia el autoconocimiento.
En este nivel, cuando tenemos un pensamiento basura, una técnica útil es preguntarse: ¿hasta qué punto este pensamiento es cierto? Desmontar la lógica del pensamiento puede ser muy sanador, pues veremos que normalmente son pensamientos exagerados y poco lógicos.
El tercer nivel es el del Yo experiencia. En este nivel, descubrimos que somos capacidad de comprender, de amar y de hacer que se expresa de forma consciente.
Cuando nos encontramos aquí, podemos utilizar el método PRIAA (lo aprendí de Pau Hernández): parar, respirar, aceptar lo que estoy sintiendo y viviendo, y actuar conscientemente desde los valores propios. Remarco la idea de actuar: cuando tomamos una decisión y actuamos, nuestra mente se calma rápidamente.
Por otro lado, también podemos movilizar los valores de forma consciente. Por ejemplo, si yo pienso que la gente no es lo suficiente limpia o humilde, en lugar de acusar a los demás de no serlo, yo expreso el valor del orden y la humildad. Dejo de depender de los demás y me doy cuenta que cuando expreso mis valores conscientemente, soy.
El último nivel es el de las personas que están en Esencia. En este nivel, la persona se expresa dando permiso a la Vida misma, a la Divinidad, a la Esencia para que se exprese a través de él/ella.
En este caso, una técnica útil es desidentificarse. Es decir, mirarme sabiendo que el “yo” no tiene importancia, percibiendo que lo físico (e incluso lo psicológico) son meros vehículos. A medida que nos vamos desidentificando, nos damos cuenta de ser el amor, la energía misma y no el cuerpo o la psicología concreta a través de la que expresa. Cada vez podemos dar más importancia a esto profundo, en lugar de al vehículo.
VIVIR DESDE LA ESENCIA
Todo aquello que vivimos desde el fondo y hasta el fondo, queda absorbido por la Esencia. Cuántas más cosas limpiemos desde la Esencia, más fácil nos será vivir en calma.
Pero todo sucederá cuando sea correspondiente, ni un instante antes, ni un instante después.
Haz el trabajo que ahora te corresponda y deja el resultado en manos de la vida, mientras disfrutas de la vida. Si quieres saber más de mi trabajo, no dudes en visitar mi web: danielgabarro.com

COLABORADORES Revista Verdemente

Acceso o Registro

Acceso a Verdemente

¿Recordar contraseña? / ¿Recordar usuario?