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Nuestra vista durante la cuarentena

245 ILUS AMELIANuestros ojos, ¿atrapados en un callejón sin salida de pantallas mientras dure la cuarentena?

¡El Método Bates de Visión Natural al rescate!

“El exceso de pantallas arruina nuestra visión”, pero ¿qué podemos hacer si ahora el móvil, el ordenador son lo único que tenemos para conectarnos con los demás, para clase, trabajar…?

Según los expertos, pasamos medio día frente a pantallas…

Las pantallas son un reto para nuestros ojos. El resultado del uso excesivo e incorrecto de las pantallas tiene nombre: “Síndrome Visual Informático”. ¿Has sentido alguno de estos síntomas?: Ojos irritados, secos, fatigados, rojos, dolor de cabeza, cuello tenso, y problemas visuales como pérdida de capacidad de enfocar rápido y fluido en distintas distancias junto a visión borrosa. Nada más y nada menos.
¿Por qué ocurre esto? Es bueno saber por qué, para ponerle remedio.

  • Los ojos están sometidos a un esfuerzo continuo al mirar cerca demasiado tiempo. MIRAR LEJOS a menudo, los descansa
  • Nos concentramos y parpadeamos menos —pasamos de 20 a 5 parpadeos por minuto—. Recuérdalo. Ponte un post-it, en los bordes de la pantalla que diga: “¡PARPADEA!”
  • Coloca la pantalla para que el borde superior esté a la altura o por debajo de tus ojos, para no tensar cuello ni ojos y puedas mirar por encima a lo lejos.
  • Los ojos están diseñados para dejar pasar la luz que reflejan los objetos, no para mirar directamente a la luz durante largo rato. Los píxeles de luz que miramos en la pantalla no proporcionan una distancia focal clara. esto provoca esfuerzo para enfocar, y desgasta los ojos. Haz descansos y mira a otro sitio a menudo.
  • La luz azul de las pantallas inhibe la producción de melatonina, la hormona del sueño y hace daño a la retina. La luz natural contrarresta algo, pero con luz artificial, el efecto es más perjudicial. Trata de no pasar mucho tiempo al ordenador o al móvil cuando ha anochecido.

Tú estás ahora leyendo en una pantalla, ¿verdad? Mientras leas este párrafo, haz lo que vayas leyendo:

“Parpadea y respira, pon atención a tu postura, lleva la coronilla al cielo, crece por detrás, baja los hombros, relaja la mandíbula, suelta un poco el cuello y cara —deja de fruncir el ceño y entrecerrar los ojos para enfocar—, parpadea. Haz un par de respiraciones completas, que sean realmente lo sean, y mientras vas deslizándote por las palabras, deja que el fondo detrás del ordenador o del móvil esté presente, en la periferia…

Ahora levanta la mirada y mira a lo lejos, parpadea y después vuelve aquí.

Cuando termine el párrafo, cierra los ojos y haz dos respiraciones completas. Después abre los ojos y vuelve aquí. Hazlo, cierra tus ojos”.

¿Cómo te sientes? ¿Mejor? ¿Observas cómo parpadear relaja muchísimo los ojos? ¡¡Tus ojos se están poniendo contentos!!

Seguimos, además de parpadear, respirar, mirar lejos y relajar cara, cuello, hombros. Haz esto:

“Mientras leas, no pretendas leer más de una palabra cada vez. No corras. Deja que tus ojos se muevan, se deslicen por la línea que forma la frase y parpadea suave cada dos o tres palabras, deja que tu cuello se mueva un poquito, siguiendo a tus ojos deslizándose por la línea de palabras, mira lejos un instante, para luego volver aquí”.

¿Qué tal?

Y ahora, un paso más. Sin gafas observa cómo son las letras. Así es como ven tus ojos, ¿no? Y lo queremos mejorar.

“Colócate en una mesa para poder apoyar los codos sobre un cojín, que tu espalda quede alineada. Con ojos cerrados, cúbrelos con las palmas de las manos para darles oscuridad (apoya los dedos en la frente, y curva las palmas para no tocar los ojos). En esta posición, respira, profundo, veinte respiraciones completas. Y luego, retira las manos sin abrir los ojos. Siente la luz con ojos cerrados un rato, luego parpadea, abre tus ojos progresivamente”.

¿Qué tal ahora? ¿Cómo sientes los ojos, la luz, los colores? Mira lejos y luego vuelve a leer aquí. ¿Cómo ves ahora las letras?

Esto es una pincelada del Método creado por el Dr. Bates, oftalmólogo, pionero de la Educación Visual, que nos ayuda a usar los ojos de una forma relajada, sin esfuerzo. Nos enseña a recuperar el funcionamiento natural del sistema visual todo el día, con pantallas o sin pantallas, pero ahora, se hace más urgente que nunca revisar cómo usamos los ojos.

Aprovecha estos días a incorporar estos buenos hábitos visuales y además, asómate a la ventana, sal a la terraza, o si tienes, al jardín: recibir la luz del sol y el aire es bueno para tus ojos.

Y piensa todo lo que puedes hacer, bailar, escuchar música, hablar por teléfono con amigos o familia, cocinar, poner orden en armarios, contemplar el amanecer, el anochecer, la lluvia, el sol, escuchar sonidos de la calle o del campo… todo lo que te alimente al alma, será bueno para tus ojos.

Amelia Jurado
www.mivisionsinlimite.com
www.vea.org.es (Asociación Española para la Educación Visual)
Coordinadora y profesora Escuela Método Bates Madrid
Curso de Formación Educadores Visuales 2002-21 desde noviembre 2020, Centro Mandala.