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¿Te gustaría llegar a la raiz del dolor?

192 FERNANDO“Carmen tiene 38 años y, hasta hace 2 meses, estaba perfecta, no tenía ningún dolor. Pero hace 2 meses amaneció con el cuello “duro”, dolores en los trapecios y en la nuca. Como no se le pasaba fue al médico y le dio el diagnóstico: tortícolis. Esto tranquilizó a Carmen ya que le indicó antinflamatorios y relajantes para “solucionar” el problema. Como después de un mes continuaban los dolores visitó al Traumatólogo que le realizó una Resonancia y le indicó un nuevo diagnóstico, este más determinante: hernia C4-C5…”
Esta es una historia muy conocida y que muchos hemos vivido alguna vez ya que estamos acostumbrados a relacionar Enfermedad con Dolor o “malestar”: dolor de espalda, dolor de estómago, de cabeza, “tengo mal cuerpo”… pero siempre la Enfermedad la relacionamos con el Síntoma. En ese momento nos preocupamos, vamos al médico en busca de respuestas o explicaciones y, en muchos casos, recibimos la confirmación de nuestro dolor pero con un nombre más interesante: ahora mi dolor de espalda se llama lumbalgia o mi dolor de cabeza, migraña. En algunas ocasiones los estudios médicos nos dejan una Marca que llevaremos toda la vida: “tiene una Hernia de disco” o “esto es Artrosis”. A partir de allí comenzamos una búsqueda con pocas expectativas porque “la Marca ya nos quedó grabada”, o, peor aún, nos resignamos a llevar nuestra Marca durante toda la vida…
Este panorama es bastante desalentador ya que las posibilidades de curación o mejoría se limitan bastante cuando entendemos que la Enfermedad o el Dolor es algo estático, y es bastante difícil modificar algo que dañó el cuerpo de manera más o menos irreversible. Por eso es que, desde el Concepto Convencional de Salud, sólo tenemos en cuenta al Síntoma y, por lo tanto, los Tratamientos son Sintomáticos: analgésicos, antiinflamatorios, antiácidos, etc. desde este modelo, que es el que nos enseñaron desde siempre y del que recibimos infinidad de mensajes oficiales y publicitarios, la Enfermedad es un bicho que un día me picó y, a partir de allí, sólo me queda calmarlo: o sea que no hay nada ni antes ni después de la enfermedad y el Dolor.
Terrible panorama, ¿no?
Pero para bien de todos, esta teoría es incompleta, le falta una parte, no es cierto lo que nos quiere hacer creer la industria médica y farmacéutica porque sólo se basan en el concepto de Enfermedad Orgánica, y la Clave para entender la Enfermedad, el Dolor, el por qué nos enfermamos o nos duele aquí o allá, es salir de este concepto estático de salud y entender un modelo dinámico a partir del concepto de PATOLOGÍA FUNCIONAL. Este modelo dinámico de salud nos permite explicar los procesos por lo que nos enfermamos y el camino que nos lleva al dolor de espalda, con lo cual, no sólo encontraremos muchas alternativas para aliviar el dolor sino que veremos que se pueden corregir las Causas que lo originan y, además, se pueden Prevenir.
Si no fuera así, ¿cómo se explica que haya infinidad de personas con hernia discal totalmente asintomáticas o personas con artrosis que no tienen ningún dolor? o, al revés, ¿por qué me duele el cuello si la radiografía está bien? ¿será psicosomático? En realidad todo es un poco psicosomático, lo que determina que este diagnóstico es bastante inconsistente. Por lo tanto, quédate tranquil@, la causa de tu Dolor de Espalda no es ni la Hernia discal, ni la Artrosis, ni la Tendinitis, ni siquiera tu vesícula o tu gastritis porque estos síntomas o patologías son la consecuencia de una alteración funcional que es el origen de casi todas las enfermedades y dolencias.
192 FERNANDO2Pero, ¿qué es la Patología Funcional?
Llamamos Patología Funcional a todo el proceso de alteraciones, desequilibrios y desajustes que se van produciendo en el organismo permanentemente y que, en algún momento, nos avisan que están allí a través del Dolor y que, si no les hacemos caso, posiblemente se transformarán en Patología Orgánica. La Patología Funcional, o sea los desajustes que se van produciendo en el organismo se producen desde las distintas áreas corporales -física, lo química o lo emocional- pero siempre se manifiestan en el cuerpo y por eso se expresan a través del Dolor corporal. Nuestra personalidad, las emociones, lo que comemos, los medicamentos, los esfuerzos o posturas van alterando el tono de las Cadenas Musculares produciendo contracturas y tensiones, aceleración o bloqueo del tono del sistema neurovegetativo, alterando el funcionamiento de vísceras y órganos o glándulas, o sea, desajustes y disfunciones que el organismo tratará de compensar hasta que aparezcan los primeros dolores o síntomas. De este modo, se irán generando circuitos de información alterada que conforman Patrones traumáticos, que son la base del dolor y la enfermedad crónica, ya que la disfunción de los tejidos queda guardada en la ´memoria´ del SNC.
Es que a la historia de Carmen le faltaban algunos datos que no te conté porque Carmen no los tenía en cuenta hasta que vino a verme a la consulta. Cuando un paciente llega a mi consulta lo que más me importa no es lo que le dijo el médico, porque ya lo sé, pero tampoco lo primero que me cuenta mi paciente sino todo lo que hay detrás y allí averigüé otras cosas que le pasaban a Carmen antes de esa tortícolis: tenía problemas gástricos, con posible hernia de hiato, tuvo algo de asma cuando era adolescente así como bronquitis, tampoco iba al baño todos los días y comía muchos cereales, azúcares y lácteos entre otras cosas. Todos estos síntomas y otros de los que tal vez Carmen no sea consciente nos indican esos desajustes que explican la Patología Funcional, o sea las alteraciones que nos llevan al Dolor y la Enfermedad. Esta historia puede seguir en función de las compensaciones o nuevos bloqueos que vaya generando el cuerpo produciendo síntomas locales o a distancia que la persona no percibe hasta que comienzan a dificultarle la vida.
¡Pero la historia de Carmen, como la tuya, tiene solución!
La Osteopatía se basa en un Modelo Biomecánico de Salud, o sea que la Postura, las tensiones de las Cadenas musculares determinan las alteraciones funcionales que causan tus dolencias y estas disfunciones siempre hay que analizarlas globalmente, por eso no podemos simplificarla y acotarla a una parte concreta del Cuerpo ya que cada persona tiene una Postura determinada por la o las Cadenas que predominan en ella, por ello no debemos buscar la causa de la dolencia en la zona donde se manifiesta el síntoma ya que los síntomas pueden estar alejados de las causas. La observación y evaluación de la Postura y de las Cadenas musculares acortadas nos va a marcar el camino hacia la Causa mecánica de tu dolor o patología, incluso cuando los síntomas no son evidentes. Esto nos permite no sólo Corregir las causas y solucionar los síntomas sino también nos permite Prevenirlos.
Para Corregir tu problema la solución no es quedarte enganchad@ en el Diagnóstico Convencional que solo le pone un nombre a tu Dolor o una “marca” a tu patología: la Clave para solucionarlo es el DIAGNÓSTICO OSTEOPÁTICO Y POSTURAL basado en las Cadenas Musculares. Este Diagnóstico no te dirá lo que te duele sino su Causa y cómo Corregirla, nunca usaremos para explicar lo que te sucede los clásicos tópicos a los que estás acostumbrad@ (contractura, tendinitis, Artrosis…) porque no definen ni el problema ni la solución, el foco lo debemos poner en los desequilibrios de tus Cadenas Musculares que determinan la raíz de tu problema y el Tratamiento no va a “machacarte” el dolor porque el desajuste o los bloqueos que lo originan pueden estar muy alejados del síntoma.
No te olvides, ¡Hay otro Camino para Solucionar tus Dolores!

Tagged under: Ángela Tello

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