Buscar

Bruxismo o simplemente apretar los dientes

El bruxismo o apretar los dientes por la noche cuando estamos durmiendo es una patología que cada vez se ve con más frecuencia en la consulta. Es un problema muy amplio sobre el cual podríamos rellenar muchas páginas, pero voy a tratar de resumir y hablar de los casos más frecuentes.
Conviene hacer una diferenciación entre Bruxismo y apretar los dientes, y es que el primero se produce cuando además de apretar deslizamos o rechinamos los dientes, produciendo un desgaste excesivo de estos, y en el segundo caso solo se aprietan. 

229 FRAN

En realidad no se puede considerar una patología como tal debido a que mucha gente aprieta los dientes y no se dan cuenta. Pero muchas veces esto va acompañado de otros síntomas como pueden ser cefaleas, dolor en zona de las mejillas incluso llegando hasta la zona del cuello y articulación de la mandíbula. En estos casos es cuando la gente acude a la consulta de osteopatía, casi siempre después de haber pasado por el dentista y utilizar ya en muchos casos férulas de descarga.
Partimos de la base de que si todo está bien, la lengua tiene que reposar de una forma relajada justo por detrás de los dientes superiores y la boca tiene que permanecer cerrada, para que respiremos por la nariz pero sin que haya contacto entre los dientes.
Una pregunta muy habitual que me suelen hacer las personas que sufren este problema es si la férula sirve para algo, y mi contestación siempre es la misma, sirve para no estropearse excesivamente los dientes y en ocasiones los síntomas pueden disminuir algo, pero en absoluto estamos actuando sobre la causa del problema. He visto varias férulas completamente destrozadas, y es que el músculo masetero, que es el principal masticador, es uno de los más potentes del cuerpo.
Por lo tanto, para afrontar este problema, lo primero que tenemos que preguntarnos es por qué apretamos los dientes. En realidad no se sabe exactamente la causa de por qué apretamos los dientes sobre todo durante el sueño, ya que hay gente que los aprieta incluso despierto. Como no se sabe la causa, se dice que es un problema multifactorial.
Entre los factores que se barajan existen emocionales, como pueda ser el estrés o algún hecho en nuestra vida que no terminamos de asimilar o “masticar”. Se encuentran también factores mecánicos por falta de piezas de piezas dentales o extracción de las muelas del juicio, factores de la articulación temporomandibular o articulación de la mandíbula, incluso bloqueos a nivel de la columna cervical después de haber sufrido algún accidente de tráfico o esguince cervical...
Factores que intervienen existen muchísimos, tantos como pacientes, ya que cada uno trae su historia personal y mi trabajo consiste en hacer una buena historia clínica y un diagnóstico adecuado para tratar de darle la mejor solución posible, buscando el factor que más provoque que el paciente rechine los dientes.

Es importante saber que es un problema que tiene solución y que no vamos a tener que estar dependiendo de una férula toda nuestra vida, pero que hay que solucionarlo para evitar desgastes excesivos en la articulación de la mandíbula que nos llevarían a un problema mayor.
Por otro lado, me parece preocupante la facilidad con la que se quitan las muelas del juicio sin que estén dando ningún problema, sólo por si en el futuro descolocan los dientes o dan algún problema. Se ven cicatrices importantes con muchos puntos de sutura que provocan desequilibrios importantes en la mandíbula. Cuando llegara el caso si es necesario se podría valorar quitarlas, pero sobre todo si afecta a la mandíbula y la mordida.
Como he comentado podríamos escribir páginas enteras con diferentes paciente y los factores que provocan el bruxismo, pero voy a comentar los casos que más suelo encontrar en la consulta.
Existe un caso que se suele dar con bastante frecuencia y es cuando encuentro el cráneo rotado hacia detrás, por la tensión de los músculos posteriores que se insertan en la nuca y que forman toda una cuerda fascial por la parte posterior del cuerpo hasta los pies. Esta cuerda cuando está muy tensa comprime el cuello y rota hacia detrás la cabeza, provocando que la boca tenga la tendencia a ir un poco abierta. Como lo natural no es respirar por la boca ni llevarla abierta, los músculos maseteros aumentan su tono para mantener la boca cerrada y producen un aumento de presión en los dientes.
Un segundo caso bastante frecuente es aquel en el que se produce una compresión excesiva de uno de los lados de la mandíbula, normalmente el derecho, y vemos que ésta está desplazada hacia un lado, provocando una apertura irregular de la boca en muchas ocasiones con crujidos y saltos.
En ambos casos, además de equilibrar los músculos o cadenas miofasciales que provocan esas descompensaciones, hay que trabajar a nivel del sistema cráneo-sacral para equilibrar el sistema nervioso simpático-parasimpático para conseguir un mejor descanso y un equilibrio en todo el sistema nervioso y la parte emocional, vinculada al estrés.
En resumidas cuentas, mi trabajo consiste principalmente en hacer un buen diagnóstico, que a la vez es lo más difícil. Con él recomendar o dar la mejor solución al paciente, pero teniendo en cuenta que siempre que es el principal responsable de su salud y por lo tanto los que más se tienen que implicar en el proceso de recuperación, y no trasladar toda la responsabilidad al terapeuta.
Si tienes algún problema no dudes en consultar tu problema.
“Hay otro Camino para Solucionar tus Dolores: hay un enfoque Global de la Salud que Trata la Causa de tu Problema…” 

Tagged under: Fernando Queipo

COLABORADORES Revista Verdemente

Acceso o Registro

Acceso a Verdemente

¿Recordar contraseña? / ¿Recordar usuario?