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RAMIRO CALLE

Ramiro Calle

YOGA Y ORIENTALISMO
Pionero en la enseñanza del yoga en España, disciplina que imparte desde hace más de 30 años en el centro de Yoga y Orientalismo “Shadak”. Fue el primero en promover investigaciones médicas sobre la terapia Yoga en España. Durante 40 años, ha explorado recuperado y aplicado, los métodos de sosiego y equilibrio, sintetizando los conocimientos de las psicologías de Oriente y Occidente.

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Una advertencia nada útil

250 ENTRE1 Page 24 copiaHan sido muchos los que en las últimas décadas han levantado la voz previniendo de la adulteración, degradación o incluso prostitución a las que el yoga iba a ser sometido. Y ha habido voces de una extraordinaria solvencia en el campo del yoga y del orientalismo, pues Occidente ha contado con orientalistas de extraordinarios conocimientos teóricos y prácticos y que hasta donde han podido han velado por la sabiduría oriental. No cabe duda de que cuando una Enseñanza comienza a ser distorsionada y mercantilizada, al final nada queda de la esencia de esa verdadera Enseñanza.

Así ha sucedido con el yoga, el tantra, el zen, el vedanta, y sin ir tan lejos, con el cristianismo. Cuando yo llegué al yoga o el yoga, por fortuna, llegó a mí, allá por 1.960, había autores serios que trataban de contrarrestar una corriente pseudoyóguica. Ésta había comenzado a expandirse en los años 30, si bien nadie hubiera podido pensar entonces, ni siquiera el más intuitivo, que el yoga pudiera ser adulterado hasta tal grado y que los ávidos y desaprensivos lo convirtieran en un espectáculo circense, fragmentándolo hasta lo más esperpéntico.

Cuando he ido a París para, entre otras cosas, adquirir magníficos libros de orientalismo y visitar museos de arte asiático como el Guimet o el Cernuschi, me he alojado a menudo a dos manzanas de la que fuera la residencia del pensador y escritor René Guénon, al que comencé a leer con entusiasmo desde muy joven.  En l938 declaró:

"Cuidado con los charlatanes que buscan sacar provecho de cualquier idea inspirada más o menos vagamente en el Yoga para fines que no tienen nada absolutamente de espiritual. Una advertencia así no es ciertamente inútil".

Y en l948, clarividentemente, aseveró:

“Demasiadas iniciativas más o menos “charlatanescas” que se esconden hoy bajo el nombre usurpado de Yoga, empresas que además deben su éxito exclusivamente a la completa ignorancia en que se encuentra la inmensa mayoría de los occidentales frente a las cosas de la India y podríamos decir que frente a las cosas de Oriente en general".

La entrada de un marketing hipócrita, desmesuradamente ávido y perverso en el mundo del "yoga" ha sido una verdadera catástrofe. En el campo de la espiritualidad, y tomándola como pretexto, siempre han abundado los caraduras, pero, y como indica acertadamente mi entrañable amigo y editor Agustín Pániker, moviéndose tanto dinero en el terreno del yoga, han aumentado muy considerablemente. Esas empresas y "monopolios" del "yoga" que quieren adueñarse del mercado "yóguico" por un impúdico afán de conseguir dólares o euros, enfangan más la situación. Y como me decía el catedrático Pío Filippani Ronconi -una indiscutible autoridad en el orientalismo-, la gente está ciega y no se da cuenta de que, al apoyar a estos falsarios, están fortaleciendo al enemigo.

Es de esperar que algún día se "queme" la moda del "yoga" circense o yoguismo, y las personas con un verdadero sentido de Búsqueda, pongan lo mejor de su empeño para conectar con la verdadera Enseñanza. No se trata de morir siendo el más flexible, sino el más evolucionado que se pueda y más sabio.

Tras sesenta años en la senda del yoga y más de cincuenta impartiendo enseñanzas, he escrito el libro "El Milagro del Yoga" (Editorial Kairós) para tratar de mostrar lo más esencial de esta gema que es la disciplina yóguica y que como dice Mircea Eliade, es el "eje espiritual de la India", pero que lo es también sin duda de todo Oriente.

Soy autor de una treintena de obras sobre yoga en sus distintas modalidades, pero en "El Milagro del Yoga" he tratado de enfocar lo mejor que me ha sido dado lo que muchos, intencionadamente y para su provecho, desenfocan. Hay en nuestro país un notable número de profesores íntegros y que no deben cejar en su noble intención de velar por el verdadero yoga e impartirlo con el rigor deseado. Volviendo a Pío Filippani Ronconi, que ya desencarnó hace años, él me indicaba que en un futuro seguramente occidente le devolvería a la India, saneada, la verdadera Enseñanza.

Ramiro Calle

Claves de "El Faquir"

249 RAMIROEn la página previa al primer capítulo de mi relato espiritual e iniciático "El Faquir", podemos leer:

  • “Funámbulo: El que pasa por la cuerda o por el alambre.
  •  Equilibrista: El que trata de mantener el equilibrio para no precipitarse.
  • “Faquir: El que se somete a la proeza de superar el dolor".

Más acertada o desacertadamente, todos somos funámbulos, equilibristas y faquires en este asombroso fenómeno llamado vida".

Hace ya más de dos décadas que se publicó "El Faquir", mi relato espiritual mejor y más ampliamente acogido por el lector. Desde el primer momento fue tan favorablemente recibido que debido a ello escribí una segunda parte ("En Busca del Faquir") y una tercera parte ("El Manuscrito secreto del Faquir"). Puede parecer osado por mi parte, pero aseguro que no pretencioso, aseverar que en "El Faquir" se encuentra buena parte de lo más esencial de la sabiduría de la India y de sus más valiosos métodos y enseñanzas. Así lo siento y yo mismo leo y releo esta obra que ya ha alcanzado 16 ediciones en castellano y ha sido traducida al inglés y al portugués.

Os dejo con algunas de sus enseñanzas, que a todos nos viene bien reflexionar:

"La vida es imprevisible; haz lo mejor que puedas a cada momento. Sé certero, preciso, diestro. En el alambre de la vida es donde podrás adiestrarte en la acción correcta, conectando con tu sabiduría primordial, permitiendo que la mente profunda y luminosa actúe sagazmente por ti. En el alambre de la vida no hay lugar para la pusilanimidad ni la aprensión, pero tampoco para la irreflexiva y ciega osadía."

"No te dejes vencer por el miedo y confía en tus recursos internos. No hay alambre más difícil que recorrer que el de la vida. Atención, disciplina, el sentido despierto del aquí y el ahora, ecuanimidad y prestancia; todo eso y mucho más se requiere para ser un buen funámbulo existencial. El alambre de la vida puede romperse en cualquier momento; que no te coja con la consciencia dormida."

"La vida tiene el sentido que quieras procurarle. La vida es para vivirla con plenitud y consciencia, y no solamente para estar opinando sobre ella. Haz de la atención tu mejor aliada."
"Da la bienvenida a todo lo que ayude a ser más consciente y compasivo. Descarta todo lo que aturda tu entendimiento o atolondre tu consciencia. Cultiva las semillas positivas interiores que te ayuden a caminar aguerridamente por «el alambre de la vida». El paso firme y la mente disciplinada."

"La realización es aquí o nunca; la libertad interior se va consiguiendo a cada segundo. Si lo dejas para mañana, nunca llegará el mañana. Lo que crees que eres, no eres. Descubre lo que realmente eres. No hay lugar para la holgazanería ni la indecisión. Ni siquiera tienes garantizada una respiración más. ¿A qué esperas?".

NOTA:
"El Faquir", en su primera y segunda parte, ha sido editado por Martínez Roca. En bolsillo, la editorial Booket, ha editado, juntos, el primer y el segundo volumen. Editorial Kailas publicó el tercer volumen en tamaño normal, y Ediciones Mandala en bolsillo.

En YouTube podéis visionar el sugerente documental "El Faquir", esponsorizado por Pablo Meglioli, coautor conmigo del libro "Conversaciones con Ramiro Calle" (Editorial Mandala).

Se aprende a meditar, meditando

248 RAMIROMe lo han preguntado infinidad de veces: "¿Cómo se aprende a meditar?" Y respondo: "A meditar se aprende meditando". No hay ningún secreto en la meditación. Es un método milenario para atender, cuidar, sanear, dirigir y estabilizar la mente. Está al alcance de cualquier persona. Su alcance es enorme, siempre transformativo
Aunque la meditación es una como tal, hay infinidad de técnicas: de perceptividad, de visualización, técnicas de ensimismamiento, de recitación de mantras, de observación atenta y ecuánime y otras. ¿Por qué hay tantas técnicas? Porque cada persona tiene que tantear, tiene que hallar la técnica que se aviene con su naturaleza y temperamento y en esa técnica tiene que profundizar. Unos optaran por la meditación zen, otros por la vipassana, otros por la meditación contemplativa de S. Juan de la Cruz o de los sufíes, etcétera.
La actitud meditativa consiste en parar, recogerse, detenerse, interiorizarse, desconectar del mundo. El mundo no se va a parar por eso; los que tenemos que parar somos nosotros.

Cualquier tipo de meditación siempre estriba en controlar las ideaciones, el suspender los pensamientos mecánicos, el interiorizarnos, el conseguir una unificación del cuerpo y de la mente, el estar siempre en el aquí y el ahora, evitando tanto recuerdos como ensoñaciones.

En suma, toda técnica de meditación es una técnica de contención del pensamiento, cuyos frutos luego vamos a poder llevarlos a la vida cotidiana. Porque se trata de aprender, no sólo a pensar, sino de algo infinitamente más importante: a dejar de pensar. A través del silencio recobraremos la vibración de mayor pureza de un ser humano que es la quietud interior que nos limpia, restaña viejas heridas abiertas, nos recentra y unifica nuestra consciencia. Y para realizar todo esto, se requiere esfuerzo y constancia.

Hoy en día ha retomado mucha fuerza la meditación vipassana o de visión penetrativa, consistente en observar con atención pura y máxima ecuanimidad el surgir y desvanecerse de los propios procesos psicofísicos: cuerpo, sensaciones, percepciones, contenidos mentales y consciencia. De esa manera se obtiene una visión cabal de la realidad, más allá de las apariencias y que libera la mente de avaricia, odio y ofuscación.

Foto de Nacho Vidal Morán de un monje de Sarnath leyendo "Enseñanzas de Meditación Vipassana”, de Ramiro Calle (Editorial Kairós).

 

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